Cocer el arroz y reservar.
Quitar la piel del pollo, hacer trozos y salpimentar. Mezclar las especias, echar el yogurt y seguir removiendo. Macerar el pollo con esta pasta y taparlo. Guardar en nevera durante una hora.
Poner en un wok un buen chorro de aceite y calentar. Añadir el pollo macerado, darle un par de vueltas e incorporar la cebolleta. Seguir rehogando. Echar un chorro de leche de coco. Dejar un par de minutos.
Añadir la pasta de curry y esperar a que se deshaga. Cuando haya espesado un poco la salsa, apagar el fuego y dejar reposar.
Servir con arroz blanco. Espolvorear cilantro fresco recién cortado por encima.