El Pato Laqueado a la Pekinesa es un ícono de la gastronomía china, famoso por su piel dorada y crujiente, y su carne tierna. Originario de Beijing (Pekín), este plato fue perfeccionado durante la dinastía Ming y era un manjar reservado para la corte imperial. Hoy, es símbolo de celebración y refinamiento culinario y en España lo podemos encontrar en los mejores restaurantes de cocina china, pero para los cocinillas y los más valientes, vamos a ver que necesitamos para hacerlo en nuestra casa. Su preparación requiere paciencia, pero el resultado justifica cada paso. ¡Vamos a cocinarlo!
Receta tradicional de pato laqueado a la pekinesa
Ingredientes (para 4-6 personas)
- 1 pato de Pekín (2-2.5 kg, preferiblemente fresco, no congelado).
- 3 cucharadas de maltosa (jarabe de malta) o miel como alternativa.
- 2 cucharadas de salsa de soja ligera.
- 1 cucharadita de jengibre rallado.
- 1 cebolla verde (parte blanca).
- 1 taza de agua caliente (para escaldar el pato).
- 1 manzana o naranja (opcional, para rellenar y aromatizar).
- Ramas de canela (opcional)
Para servir:
- Panqueques de arroz o trigo (disponibles en tiendas asiáticas).
- Salsa hoisin.
- Cebollino en tiras (o cebolla verde).
- Pepino en juliana.
Preparación paso a paso
1. Limpieza y preparación del pato
- Deshuesar parcialmente: Con un cuchillo afilado, separa la piel de la carne en las cavidades, manteniendo la piel intacta.
- Escaldar: Vierte el agua hirviendo sobre el pato para contraer la piel. Esto ayuda a que se adhiera mejor durante el secado.
- Inflar (opcional): En restaurantes, se inyecta aire entre la piel y la carne para mayor crujiente. En casa, usa un tenedor para pinchar la piel suavemente y separarla.
2. Marinado
- Mezcla la marinada: Combina maltosa, salsa de soja, jengibre y cebolla blanca. Frota esta mezcla por dentro y fuera del pato.
- Secado: Coloca el pato en un lugar fresco y ventilado (o en la nevera) por 8-12 horas. Usa un gancho para colgarlo y asegurar que la piel se seque completamente.
3. Asado
- Precalienta el horno a 180°C.
- Rellena el pato con manzanas o naranjas para dar sabor y mantener la forma.
- Asa durante 1 hora: Coloca el pato en una bandeja con rejilla, pechuga hacia arriba. Rocía con agua caliente cada 20 minutos para evitar que la piel se queme.
- Sube la temperatura a 200°C por 15-20 minutos más, hasta que la piel esté dorada y brillante.
4. Carne y presentación
- Deja reposar 15 minutos antes de cortar.
- Corta la piel en tiras finas y la carne en lonchas delgadas. Sirve en una bandeja con panqueques, salsa hoisin, cebollino y pepino.
Consejos y secretos profesionales
- Piel crujiente: El secado es clave. Si la piel no está completamente seca, no quedará crujiente.
- Madera de fruta: En restaurantes, se usa leña de melocotón o manzano para ahumar. En casa, añade ramas de canela al horno para un toque similar.
- Sustitutos: Si no encuentras maltosa, usa miel mezclada con un poco de vinagre de arroz.
- Recicla el pato: Usa los huesos para hacer un caldo o sopa de fideos.
¿Cómo comer el pato a la pekinesa?
- Toma un panqueque y unta salsa hoisin.
- Añade piel de pato, carne, cebollino y pepino.
- Enrolla y disfruta como un bocadillo ligero.
Variante: Sirve con arroz glutinoso o como relleno de dumplings.
El toque del chef
- Taller de corte: Si recibes invitados, imita la tradición y corta el pato frente a ellos.
- Menú completo: Acompaña con rollitos primavera o sopa agripicante.
- Vino recomendado: Un Riesling alemán semi-seco equilibra la grasa del pato.